Inicio Asia Bangkok, la Ciudad que nunca Duerme

Bangkok, la Ciudad que nunca Duerme

3897
0
Compartir

Bangkok, una ciudad de locura y fiesta al mismo tiempo que paz y tranquilidad. Los contrastes de esta ciudad la convierten en la locura de unos y el encuentro espiritual de otros.

Por Melody Martínez Davidson

Las cosas que debes hacer en Bangkok no se acaban nunca. Esta ciudad tiene actividad durante las 24 horas del día si uno quiere. Es una ciudad que casi no duerme y que ofrece diversión, cultura, internacionalidad y variedad absoluta.

Nos marchamos de las islas del Golfo de Tailandia con pena porque habíamos pasado unos momentos fantásticos allí y habíamos conocido gente divertida, a la que dejábamos atrás, pero queríamos seguir viajando por Tailandia y conocer más el país y la cultura antes de pasar al siguiente destino. Lo que originalmente iban a ser unas pocas semanas se fueron extendiendo a medida que íbamos conociendo la gente, la cultura y la diversión de esta región.

En la ciudad

Al llegar a Bangkok ,inicialmente teníamos un sentimiento de pena por la separación de la gente que habíamos conocido, a lo que se unía la sensación de que habíamos cambiado el paraíso y tranquilidad de las islas por una ciudad llena de ruido, caótica y sucia. Nos fuimos adaptando rápido al hecho que estábamos en una gran ciudad, de hecho capital, después de haber pasado tanto tiempo en islas y pueblos pequeños. Una cosa que no pudimos hacer antes fue montar en Tuk-Tuk (bicicletas-taxi), lo cual es una experiencia que uno no puede desperdiciar en estos rincones de Asia.

Nos instalamos rápidamente y buscamos la forma de organizar los siguientes visados que necesitábamos para los países vecinos, ya que en Bangkok es donde se puede finalizar todos los trámites administrativos para continuar cualquier viaje por Asia, debido a la representación de las embajadas de casi todos los países. Por mucho que Bangkok no sea del gusto de todo el mundo, sí hay que admitir que es muy práctico y sirve para organizar o completar de organizar cualquier viaje de varios destinos, sobre todo en el continente asiático.

Teniendo en cuenta que al principio nos sentimos obligadas a pasar por esta capital debido a los trámites burocráticos que nos hacían depender de una gran ciudad, finalmente se aprovecha muy bien el tiempo si se sabe uno mover. Para completar las horas y días de espera entre embajada y embajada, nos fuimos habituando a los alrededores. Aquí van algunos consejos que puedo compartir de experiencias vividas en Bangkok.

Ineludibles

Acércate al mercado flotante de Ban Nam Pueng. Aquí se puede probar la comida típica de los tailandeses y te la venden muy ágilmente desde las barcas que se acercan a la orilla. Si lo que prefieres es ropa, la puedes conseguir en el Mercado Bo Bae a buenos precios, se encuentra en la zona de Dusit. El mercado Nang Leong es muy carismático y se debería de visitar el fin de semana para comer o tomar la merienda.

Desde luego si uno tiene ganas de introducirse en el mundo más sibaritas, recomendamos probar los restaurantes y bares en los rascacielos que están apareciendo más y más en las actividades de esta ciudad. Una opción es el Sky Bar en el piso 65 , seguido por el Moon Bar en una planta 61.

Si los deportes son lo tuyo, desde luego no hay que perderse una pelea de Muay Thai. Aunque ahora se ha hecho bastante famoso y se ha propagado su práctica por el mundo, no se puede venir a Tailandia y no ver una pelea en el país donde se originó este tipo de arte marcial. Muy a menudo se preparan en los mismos bares un ring básico donde dos contrincantes hacen una exhibición para los turistas y los locales con ánimo de apostar por un combatiente u otro.

A nivel turístico y extremadamente práctico, se puede añadir la costura de ropa a medida. Las ofertas en esta ciudad son infinitas pero sobre todo hay que acercarse a la calle Khaosan, donde los tenderos se pelean por hacer más y más ropa a los extranjeros que entran a hacerse trajes, vestidos, camisas, pantalones… todo en una compra. Si estás nada más que de pasada a la llegada a Asia y vuelves a pasar a la vuelta para coger el vuelo de retorno, te cogen las medidas, les das los modelos vistos en revistas o Internet y escoges la tela. Cuando vuelvas días o semanas más tarde, tendrás el pedido esperándote. Muchas tiendas te lo llevan directamente al aeropuerto si andas escaso de tiempo.

Antes de pasar a ayudarte a escoger los sitios culturales que visitar en esta ciudad de confusión y alboroto, no quiero olvidarme de aconsejarte que comas al menos un día de los puestos de la calle. Los más “limpios” reubican en la calle Khaosan, allí encontrarás escarabajos, grillos y cualquier posible insecto a la parrilla. Cierra los ojos y prueba lo que te vendan, energía te dará seguro. Eso si, ¡si te procede dolor de estómago no me eches la culpa luego!

Algo más de sosiego

Y para entender la cultura local, es necesario también indicar que se puede uno pasar unas horas visitando sitios como el Gran Palacio, construido en 1782. Aquí se encuentra ubicado el Buda de esmeralda construido en el siglo XIV.

Continuando la visita, se puede también acercar uno a Wat Arun al oeste del río. Este templo no sólo está situado en un sitio privilegiado al lado del agua sino que parece que sale de la misma. Iluminado de noche es una imagen difícil de olvidar.

Uno podría pasarse un mes visitando templos en la región, así que no voy a mencionar más que uno más que pienso vale la pena visitar por el simple hecho que guarda el Buda más grande de Tailandia, con 43 metros de alto. Se hospeda en Wat Pho o Templo del Buda Inclinado. Puedes intentar hacer una foto pero sólo conseguirás hacer una parte del Buda, ya que el cuerpo entero no te va a entrar en el visor debido a que el espacio en que se encuentra confinado es más bien escaso.

Si visitas esta ciudad no sólo de paso sino durante un tiempo más prolongado, si se quiere un escape del ruido y el alboroto se puede uno ir a la playa el fin de semana. Koh Samet (recordad que Koh significa “isla” ) es probablemente la que todavía se mantiene más limpia y bonita con arenas blandas. Hay unos 220 kilómetros desde la capital pero para el fin de semana es un buen destino.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here