Inicio Europa El Madrid más Navideño

El Madrid más Navideño

122
0
Compartir

¿Quién dice que en Madrid no se puede celebrar la navidad como en los países nórdicos simplemente porque no haya nieve?

En Madrid se vive la Navidad como en cualquier otro país frío, ¡y no tiene nada que envidiarle ni a la mismísima Laponia!

Texto Melody Martínez Davidson

Fotos Óscar San Martín Molina

Las luces, el estruendo, la vida y la fiesta que se vive en Madrid es enorme, y quien no lo piense es porque no ha visitado esta vibrante ciudad durante el mes de diciembre. El frío empieza a acechar a los pobres locales, quienes han tenido que sufrir un cambio brusco de temperatura desde los cálidos días de octubre y noviembre al frío de la noche a la mañana que llega en el último mes del año.

Comencemos

Para poder entrar en calor hay que pasearse, y la mejor manera es visitando las luces navideñas y sus distintas decoraciones que se ofrecen por todo el centro de la capital de España.

Hay que empezar el paseo por la preciosa Castellana, la cual tiene luces en los árboles que tan estoicamente la protegen, de color blanco, que le dan una calidez y un tono señorial como se merece. A nivel de la Plaza de San Juan de la Cruz encontraremos el primer árbol de Navidad, imponiéndose a los coches obligándoles a rodearle. Éste árbol ofrece unas vistas preciosas al Museo de Ciencias Naturales que se encuentra detrás, instantánea obligatoria de este paseo navideño.

Bajando el espectacular Paseo de la Castellana hasta la Plaza de Colón, y nunca olvidando echar un vistazo hacia atrás para captar la magnitud de las luces que iluminan la calle que cruza el centro de Madrid de Norte a Sur, encontramos nuestro segundo árbol de Navidad, con su consagración ante al estatua de Colón.

El Madrid de los Borbones

A partir de ahora nos vamos a adentrar hacia el Este, en el lujoso Barrio de Salamanca, donde las luces ya no son de un simple color como el blanco si no que  son de varios colores y formas distintas para que el lujo fluya de entre las decoraciones navideñas tan bien preparadas en las calles, farolas y señales de esta urbe cosmopolita. La calle Serrano ofrece unas luces variadas en formas circulares mientras que la Calle Velazquez vota por algo más clásico, rodeando las ramas de sus árboles ya sin hojas con luces más suaves.

Bajando hacia la Plaza de la Cibeles, no se desmerece una foto la fuente con la Puerta de Alcalá iluminada. Detrás de la misma, depende del punto de observación,  es obligatoria una nueva parada para observar unos minutos la vista de la Calle Alcalá hacia la Plaza de Cibeles. Aquí el ayuntamiento no escatima en gasto y añade a la ya lucida calle varias decoraciones más que la terminan de iluminar hasta el cielo. La luz que desprende esta calle es inigualable a cualquier otra de Madrid. El edificio Metrópoli que separa las calles Alcalá y la Gran Vía, siempre tan omnipresente con sus luces vivas, se ve incluso más bonito rodeado de las iluminaciones navideñas de las calles que separa tan drásticamente.

Hacia el Madrid de los Austrias

En esta época del año no puede faltar por supuesto un Belén y éste se encuentra en frente del Banco de España en el Cuartel General del Ejército de Tierra. Esta esquina de Madrid tiene todo lo que se necesita para las celebraciones navideñas: un árbol, un Belén y muchas luces. Es el punto de encuentro del Madrid de todos los días con el Madrid festivo navideño.

Adentrándonos en la zona más castiza de Madrid, nos encontramos con decoraciones de grandes bolas azules, rojas y verdes en la Calle Hortaleza, saliendo de la Gran Vía, y por supuesto no podía faltar un árbol navideño más en esta zona tan antigua, en la misma calle Montera seguido por uno más a pocas metros, en la plaza de Callao. Enfrente de estos grandes árboles ya encontramos un símbolo más de esta época navideña: la entrada a la pista de hielo por la calle Luna, donde los niños y los adultos disfrutan del patinaje de hielo aunque sea sin nieve rodeándoles.

 

Bajando hacia la Puerta del Sol, nos encontramos más decoraciones de colores vivos por la Calle Preciados con bolas enormes doradas. Esta zona es la de los niños por excelencia, ya que uno de los grandes almacenes que se encuentra aquí ubicado prepara todos los años en estas fechas un espectáculo de muñecos, que con su movimiento y música produce la alegría de tanto niños como adultos que les acompañan.

Finalmente llegamos a la Puerta del Sol, el centro de Madrid. Aquí no podía faltar un árbol navideño, que veremos no sólo los habitantes de la zona si no muchos más españoles al estar ubicado frente a el reloj que nos dará a muchos la bienvenida al Nuevo y maravilloso Año. Las luces, el ambiente, la alegría, el stress de las compras y la algarabía que se vive en esta plaza no se vive en ninguna otra de Madrid.

Pero aquí no termina todavía nuestro paseo. Si estás ya cansado, no te preocupes porque ya queda poco mientras nos adentramos en la gran Plaza Mayor donde nos sorprende el Mercadillo de Navidad, vendiendo sus piezas de madera y sus decoraciones navideñas a todo el que quiera acercarse a curiosear.

¡¡¡Qué de luz, qué de vida, han llegado las Navidades!!!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here