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Lanzarote, El Oriente Canario

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DeclaradaReserva de Biosfera, sorprende el sabio equilibrio entre arte, cultura y naturaleza de su paisaje volcánico, en lugares como Jameos del Agua o la cueva de los Verdes, uno de los mayores tubos volcánicos del mundo.

Por Óscar San Martín Molina

 Destacan también el Mirador del Río, con espectaculares panorámicas de los islotes al norte de la isla; y el paraje lunar de las Montañas del Fuego, en el Parque Nacional de Timanfaya, con fenómenos de fuego y agua. Otros puntos interesantes son el Jardín de Cactus, el castillo de San José, que alberga el museo internacional de Arte Contemporáneo, y la casa-museo del Campesino.

Lanzarote cuenta con 800 kilómetros cuadrados, incluyendo los islotes de Alegranza, La Graciosa, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Infierno o del Oeste. Está geopolíticamente estratificada en siete municipios (Haría, Teguise, Tinajo, San Bartolomé, Arrecife, Tías y Yaiza) y, a pesar de la superficie de la isla, llama la atención la diversidad de sus paisajes. Las erupciones volcánicas de los siglos XVIII y XIX le han configurado un espectacular aspecto de singular forma y belleza. Al lado de los parajes insólitos formados por grutas volcánicas, lagos de lava y cráteres, reposan playas de arenas blancas y aguas transparentes.

El Parque Nacional de Timanfaya, una bella sucesión de paisajes volcánicos, se alza como uno de los grandes reclamos turísticos de la isla. La denominada  cueva de los Verdes y los Jameos del Agua forman otro conjunto volcánico de extraordinaria belleza.

Lanzarote como destino de Turismo Rural de Calidad

El paisaje natural que ofrece Lanzarote es, sin duda, el más singular del archipiélago canario. Su especial orografía, la singularidad de sus cultivos y el efecto del mar sobre sus costas dan a la isla un encanto que no poseen otras tierras. Asimismo, la declaración de Lanzarote como Reserva  de Biosfera en 1993, añade la garantía de la conservación de los valores naturales de la isla. A ello, se une la variedad rural de la isla, cuyos pueblos cuentan con unas costumbres y tradiciones que merecen ser conocidas. Lejos del turismo de sol y playa, las casas y hoteles rurales ofrecen la oportunidad de descubrir Lanzarote desde otro punto de vista. El disfrute de estos alojamientos está además garantizado por el relax que dan a la isla esos singulares paisajes.

Zona Norte

Los municipios de Teguise y Haría dan sentido a la ruta por el norte de Lanzarote. A seis kilómetros de Arrecife se encuentra el pueblo de Tahiche, en donde se ubica la fundación César Manrique, creada por el artista y en el que se puede apreciar la espectacular integración de la vivienda en la naturaleza a partir de cinco burbujas volcánicas subterráneas, y las colecciones pictóricas que contiene.

La siguiente parada, la villa de Teguise, antigua capital de la isla. Se trata de un núcleo de fuerte sabor histórico declarado Conjunto Histórico Artístico, lo que da una idea del enorme valor que contienen. Frente al núcleo de la villa se encuentra la montaña de Guanapay, en cuya cima se erige el castillo de  Santa Bárbara que acoge actualmente el museo del Emigrante.

Tras la visita cultural a Teguise, rumbo norte, queda a la izquierda el santuario de la virgen de Las Nieves, al borde del risco de Famara. A los pies de la ermita, en la falda del risco, la playa de Famara extiende sus arenas a lo largo de varios kilómetros de longitud partiendo del pueblo de La Caleta, un núcleo de pescadores convertido en la puerta de entrada de las arenas que atraviesan volando el espacio central de la isla. Tras pasar por el pueblo de Los Valles, se alcanza la máxima altitud de la isla, junto a las Peñas del Chache. Queda Haría, tendida ante los ojos del visitante, un pueblo y un valle cuya principal característica es su fertilidad. Conocido como el valle de las 10.000 palmeras, tal que un oasis en pleno desierto, rompe con el tono general de sequía y volcánica aridez de Lanzarote. Tras un instante de reposo en su plaza podemos realizar la visita al taller de artesanía. La ruta continúa hacia el pueblo de Máguez y desde allí a la localidad de Guinate, donde se encuentra el Guinate Tropical Park, que alberga más de 1.000 aves de diferentes especies. Un poco más allá, en las cercanías de Yé, se encuentra el mirador del Río, considerado como la mejor obra arquitectónica de César Manrique. Excavada en la piedra ofrece una impresionante panorámica desde casi 600 metros de altura, de los islotes situados al norte de Lanzarote y sobre todo de la única de las islas habitadas: La Graciosa.

Nos dirigimos después a Órzola y de regreso por la costa este hay que detenerse en Los Jameos del Agua, en la cueva de los Verdes y en el jardín de Cactus. Tres realizaciones de César Manrique de obligada visita, convertidas en atractivos de primera línea mundial y ejemplos de intervención armónica del ser humano en la naturaleza, hasta llegar, pasando por las localidades marítimas de Punta Mujeres y Arrieta, de nuevo a Teguise, el punto de partida y llegad de la ruta norte.

Zona Centro

La ruta centro puede comenzar en Arrecife, aunque una visita a la capital de Lanzarote requiere un tratamiento propio, al margen de las rutas trazadas. Desde allí, al pueblo de San Bartolomé, la antesala de La Geria y su singular paisaje agrario. En esta localidad destaca la casa de Mayor Guerra, en fase de restauración y la casa Ajei, declaradas Bien Cultural, que conforman, junto al conjunto de la plaza del ayuntamiento, el más destacado patrimonio cultural del municipio. Muy cerca de aquí, junto al pueblo de Mozaga, se halla el monumento a la fecundidad y la casa museo del Campesino, en el centro geográfico de la isla, un homenaje a la vivienda del agricultor isleño y a su lucha por arrancar frutos de una tierra calcinada.

La cocina del restaurante de la casa museo del Campesino nos acerca a la tradición gastronómica de la isla y, raudos, la carretera nos conduce hasta Tinajo. Poco más allá, en la costa que el mar bate más bravamente, el pueblo de La Santa reserva el pescado fresco a quienes prefirieron aguardar la proximidad del mar para detenerse a comer. De vuelta, por Mancha Blanca, el santuario de la patrona de Lanzarote, la virgen de los Volcanes, se erige para rememorar una antigua tradición, que dice que la lava que manaba de pasadas erupciones de los volcanes se detuvo ante la imagen de la virgen de los Dolores, salvando vidas humanas y bienes. La carretera de Tinguatón nos devuelve, por la Geria, hasta Masdache a un paso de San Bartolomé.

Zona Sur

Hacia el amplio Sur partimos del pueblo de Tías, cabecera del más importante municipio de Lanzarote, para entrar de lleno en La Geria. La sensación que desprende el paisaje es de una estrecha relación entre el hombre y el medio. Las erupciones volcánicas de los siglos XVIII y XIX sepultaron fértiles vegas, inutilizando para el uso agrario la cuarte parte de la isla. La presencia de las cenizas volcánicas hace que sea muy costoso crear suelo cultivable, a pesar de que la tierra es productiva, por eso el campesino es una pieza clave del paisaje agrario. La difícil mecanización hizo del camello un eficiente aliado del campesino en las labores agrícolas y ambos combatieron la aridez del suelo y las capas de cenizas volcánicas mediante el cultivo en agujeros, haciendo frente a los vientos cultivando en hoyos y construyendo contravientos de piedra,  luchando contra la sequía a través de los enarenados, técnica de cultivo que se basa en las propiedades de absorción del rofe o ceniza volcánica.

Atravesando La Geria se llega al pueblo de Yaiza, que debe su nombre a una princesa aborigen y sobresale por su fuerte personalidad y cuidadísimo aspecto. Son numerosos los premios de embellecimiento obtenidos por el pueblo de Yaiza, lo cual lo dice todo acerca del esmero que ponen sus habitantes en el cuidado de sus casas y el entorno, una pulcritud que ya es tradición. Destacan dos singulares edificio: la casa Benito Pérez Armas, en la que tienen lugar las más sobresalientes manifestaciones culturales, y la ermita de Los Remedios, cuya construcción se inició a finales del siglo XVII. Yaiza limita con el Parque Nacional de Timanfaya, un paisaje volcánico e inédito por cuya carretera se puede transitar hasta alcanzar el sitio conocido por El Islote de Hilario, un área de servicios en la que tienen lugar diversas demostraciones caloríficas fuego y agua.

De regreso y rumbo al sur, dejando atrás Yaiza se alcanzan las salinas de Janubio, cuyo proyecto de restauración y rehabilitación está a punto de concluir, Los Hervideros un tramo de costa en la que bate el mar con singular fuerza- y el Charco de Los Clicos o Lago Verde, en el Golfo.

Playa Blanca, la localidad que marca la frontera sur con la hermana isla de Fuerteventura, y las playas de Papagayo, constituyen un poderoso atractivo para muchos visitantes, aunque también posee la zona un alto interés, histórico y cultural, pues en esas costas se inicia la historia hispánica de Canarias, al desembarcar Juan de Bethencourt en 1402, dando comienzo la conquista del archipiélago.

Actividades Deportivas

El benigno clima reinante durante los doce meses del año permite la práctica de todo tipo de deportes al aire libre en sus variedades acuáticas (vela, surf, submarinismo, windsurf), los más novedosos deportes de aire (parapente, ala delta), o los más arriesgados (espeleología, escalada).

 Citas periódicas como el IROMAN LANZAROTE, el MARATÓN INTERNACIONAL DE LANZAROTE, REGATA TROFEO CÉSAR MANRIQUE, TRAVESÍA INTERNACIONAL A NADO LANZAROTE LA GRACIOSA, OPEN FOTOSUB, REGATA RAC Y CAMPEONATO DE PESCA DE ALTURA que unidas a la gran variedad de manifestaciones de deportes autóctonos como la lucha canaria, regatas de barquillos o juego del palo, vienen a completar el panorama deportivo de un destino turístico que no se conforma con ofrecer sosegadas jornadas sobre la arena frente al mar.

Lanzarote cuenta, además, con dos de los puertos deportivos más modernos del mundo: Puerto Calero, muy cerca del pueblo de Macher, y Puerto Deportivo Rubicón, en Playa Blanca.

Senderos Turísticos

Pese a su pequeño tamaño. Lanzarote esconde un gran número de sorpresas para los visitantes que saben buscar. Valles y barrancos aprovechados para el cultivo y llenos de una rica biodiversidad, ermitas muestras de fe de los lanzaroteños, senderos que no llevan hasta los rincones aún por descubrir. En este sentido, el senderismo ofrece un amplio abanico de posibilidades recreativas. 

T&A Recomienda 

Donde dormir

Sands Beach Resort. Ubicado en Costa Teguise, se encuentra envuelto por su propia laguna de agua marina, una de las particularidades más preciadas en un hotel de playa. Muy recomendable.

http://www.sandsbeach.eu/es/sands-beach-resort

Hotel Luabay Lanzarote Beach. Con acceso directo a la playa de Las Cucharas, una de las más famosas de Costa Teguise. Completamente renovado, este moderno hotel en Las Cucharas conjuga diseño, elegancia y servicios de primer nivel. Todo a un paso de las mejores playas de Lanzarote.

http://www.belivehotels.com/hotel/ES/ficha_hotel/lanzarote_beach/descripcion.jsp

Donde comer

Restaurante Prado verde. Sin duda uno de los mejores restaurantes de la isla.Un salón para degustar los platos en un ambiente intimo y agradable, una terraza cubierta donde podrá contemplar los atardeceres de Lanzarote o una terraza al aire libre con vistas al mar. Infinidad de opciones.

http://www.pradoverde.es/

El Restaurante Lilium es un lugar diferente, un buen servicio lleno de detalles, en el cual uno se siente relajado y donde puede encontrar desde el típico “pincho”, pasando por el famoso chorizo de «Chacón» y llegando hasta el mejor Foie.

Más información: 

PATRONATO DE TURISMO DE LANZAROTE

www.turismolanzarote.com

info@turismolanzarote.com

Tel: 00 34 928811762

Fax: 00 34 928800080

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