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Provincia de Chiriquí, entre Naturaleza, Arqueología y Café

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Haciendo frontera con Costa Rica, encontramos uno de los mayores vergeles naturales de Panamá. Un destino donde el quetzal es un símbolo que nos vigila…

Por Óscar San Martín Molina

David

A unos 50 kilómetros de la frontera con Costa Rica, se localiza la tercera mayor ciudad de Panamá, David, capital de la provincia de Chiriquí.

David es una de las mejores y más bellas ciudades del país y ofrece una extensa variedad de actividades de ocio y naturaleza. Visitas a los sectores marinos del Golfo de Chiriquí o a las Tierras Altas de las montañas de la Cordillera Central son ejemplos palpables de sus propuestas.

En los últimos años su expansión en los últimos años le ha convertido en una cita ineludible para cualquier viajero que quiera apreciar el Panamá más auténtico. Centro y base de operaciones de todos los viajeros que se adentran por estos lares, David es hospitalaria y el mejor lugar para experimentar la sensación de que la naturaleza es un reducto muy importante en este país de Centroamérica.

Barriles

Sitio Barriles es una ventana abierta al pasado, un lugar en las tierras altas de Volcán donde, durante los últimos 100 años, se han descubierto piezas arqueológicas que tratan de desvelar el misterio de las antiguas civilizaciones que poblaron las faldas del Volcán Barú.

Ubicado a sólo 6 kms del volcán, Sitio Barriles es un jardín temático donde se encuentran interesantes petroglifos o grabados en piedra hechos por antiguos pobladores de la región, vestigios invaluables que nos hablan del pasado de la Humanidad, presente en muchas otras regiones del mundo.

Un verdadero museo al aire libre, en terrenos de propiedad de la familia Landau-Haux, quienes se han convertido en los guardianes de este impresionante tesoro cultural.

En Sitio Barriles se está llevando a cabo un programa arqueológico que dio inicio en febrero de 2001, gracias al trabajo y la ayuda de la Universidad Autónoma de Chiriquí y arqueólogos de otras universidades como la Universidad Libre de Berlín y la Universidad Humboldt, también de Berlín.

Debido a este programa se han hecho nuevos descubrimientos mientras se continúa la búsqueda de huellas del pasado que ayuden a comprenderlo mejor.

Boquete

Boquete es el destino montañoso principal de Panamá. Localizado cerca de la frontera con Costa Rica, su atractivo central es el volcán inactivo Barú, que tiene 11.400 pies de altura con unas vistas espectaculares y que ha bendecido el área con un rico suelo volcánico que produce flora y fauna excepcional. Sus atracciones incluyen asombrosas panorámicas del valle, paseos en balsas y kayak en los ríos, golf, visitas a fincas de café, observación de aves, senderismo en las montañas, equitación y una excitante canopy que no te dejará indierente.

Finca Lerida

La reputación de Finca Lérida es tan  antigua como el primer café que Panamá exportó a Alemania en su historia, allá por 1929. De su espectacular paisaje brotó un café de tan alta calidad, que pronto los países consumidores del aromático se dieron cuenta que Panamá  tenía otros atractivos únicos, más allá del Canal. Uno de éstos era, y sigue siendo, la Finca Lérida.

Fue Toleff Bache Mönniche quien luego de trabajar en el diseño y construcción de las compuertas de emergencia de las Esclusas del Canal de Panamá y de los enormes muelles de Colón, viajó en 1911 hasta las tierras altas panameñas en Chiriquí, buscando un lugar de aire fresco, limpio y vigorizante para descansar y reponerse de su cuarto achaque de malaria en las tierras húmedas y calientes del Canal de Panamá.

Siete días navegando en un pequeño barco de vapor lo largo de toda la costa del Pacífico del país, para más tarde cabalgar durante varias horas montaña arriba sobre el paisaje chiricano que le llevaron hasta un rincón único en el mundo, anidado entre las exuberantes estribaciones del Volcán Barú, y los elevados riscos de la Cordillera Central: la Finca Lérida. Enclavada 10 kilómetros más arriba de Boquete, entonces una tierra mitad pastizales de verano y mitad bosque virgen tropical durante todo el año.

En 1924 el Ing. Mönniche finalmente se jubiló del Canal de Panamá, y junto a su esposa Julia, se trasladaron a vivir en Finca Lérida. Levantó su casa –completamente a mano– al más depurado estilo noruego, y construyó el primer beneficio de café por gravedad de Panamá. Además diseñó y patentó el “sifón”, un artilugio para separar granos de café buenos de defectuosos, y que desde entonces utilizan la gran mayoría de empresas cafeteras de todo el mundo, y que todavía funciona en la Finca Lérida. En 1929, Finca Lérida exportó el primer embarque de café panameño hacia Alemania, y puso a Panamá en el mapa de los cafés exóticos de mayor calidad en Europa.

En medio del cafetal y los jardines asoma el restaurante, con su terraza de madera. El desayuno aquí, en medio de flores y colibríes, con aire fresco y limpio de la mañana inundándolo todo, con el fondo de la Cordillera Central y el vergel de la finca como fresco decorado, es el inicio de una experiencia de alta cocina en en mitad del oasis, así es Finca Lérida.

Para más información

http://es.visitpanama.com/

 

 

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