El Taj Mahal, Pasión de Sultanes

El Taj Mahal, Pasión de Sultanes

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El Taj Mahal, mausoleo al amor, fue construido por el emperador Shah Jahan (Emperador del Mundo) para su esposa, la emperatriz Aryumand Banu Begam, más conocida como Mumtaz-i Mahal.

Galería de fotos de “El Taj Mahal, Pasión de Sultanes” al final del reportaje. ¡No te las pierdas!

Por Muñoz Espinel

Agra está en el estado de Uttar Pradesh (Región del Norte), a orillas del río Yamuna, afluente del Ganges. La ciudad fue fundada en 1505 por el sultán de Delhi, Sikander Lodi, sobre una antigua ciudad de origen hindú. En 1565, cuando llevaba el nombre de Akbarabad, el emperador mogol Akbar la convirtió en capital imperial y continuó siéndolo de forma intermitente hasta que Shah Jahan volvió a trasladar la capital a Delhi en 1648.

No queda casi nada de la ciudad vieja de Agra, y casi la mitad de la ciudad actual fue construida durante la dominación británica, pero encierra algunos monumentos mogoles de gran calidad, como el Taj Mahal, la fortaleza de Agra, los mausoleos de Akbar y de Itimad-ud-daulah y, a pocos kilómetros, los restos de la ciudad abandonada de Fatehpur Sikri.

Pero sin duda alguna, si por algo es conocida la ciudad de Agra es por una de las siete maravillas del mundo moderno: el Taj Mahal.

El río Yamuna, llega a Agra en dirección Norte-Sur, pero en la ciudad describe una curva dirigiéndose hacia el este; y es en este tramo, y cuando ya va a abandonar la ciudad, donde sus aguas reflejan la gran belleza del monumento que se eleva en su orilla derecha: el Taj Mahal.

Sinónimos de Palacio

Según un guía local Mumtaz-i Mahal significa “Perla del Palacio”, según algunos libros “Elegida del Palacio”. El nombre del mausoleo, Taj Mahal, a veces es considerado como una abreviatura del propio nombre de la emperatriz, pero según el guía significa “Corona del Palacio” ya que, aunque se trata de una tumba el emperador quiso ofrecerle a su esposa un palacio y una corona.

Mumtaz-i Mahal se casó con Shah Jahan en 1612; era nieta de Itimad-ud-daulah, ministro principal del emperador Jahangir, y también sobrina de la esposa de éste, Nur Jahan. No fue la primera esposa del príncipe Shah Jahan, pero fue su favorita; en 1631, unos años después de la ascensión de este al trono, y cuando le acompañaba en su campaña en el Decán, murió al dar a luz a su decimocuarto hijo.

La construcción del Taj Mahal se inició después de la muerte de la emperatriz y duró veintidós años; intervinieron unos veinte mil trabajadores. El mármol, principal material de construcción, fue transportado en elefantes desde el Rajasthán; otros materiales llegaron de otras partes de la India, e incluso de otros países.

No se trata de un sólo edificio, sino de todo un complejo de grandes dimensiones; rodeando al recinto hay una alta muralla de arenisca roja, custodiada a su vez de jardines, con una monumental puerta de entrada en el sur; por ella se accede a un inmenso patio de 300 m de ancho con un estanque de mármol en el centro y numerosos jardines y fuentes; el mausoleo propiamente dicho, construcción a la que habitualmente se hace referencia con la denominación de Taj Mahal, flanqueado por dos edificios simétricos, se halla justamente al otro lado del patio, en el norte, siendo el río el telón de fondo de todo el conjunto.

El mármol lo destaca

En la puerta de entrada hay un gran arco; a ambos lados y también en su interior, hay otros arcos mas pequeños dispuestos en dos pisos; la piedra roja se combina con mármol blanco incrustado de piedras semipreciosas que dibujan motivos florales e inscripciones en grafía árabe. A ambos lados de los arcos laterales y tanto en la fachada exterior como en la interior, que tiene la misma estructura, hay unas torres que culminan en chattris (kioscos con cúpula); y sobre el gran arco central hay una especie de galería sobre la que se disponen once pequeñas cúpulas, tanto en la parte exterior como en la interior; en total 22 pequeñas cúpulas que simbolizan los 22 años que duró la construcción del Taj Mahal.

Colosales proporciones

Existen grandes medidas de seguridad en el acceso al interior del recinto; los bolsos son registrados minuciosamente; se trata de evitar que algún desalmado haga volar por los aires una de las construcciones mas hermosas que ha podido idear la mente humana; tampoco está permitido entrar con cigarrillos ni con comida, que pueden dejarse a la entrada en unos casilleros que se cierran con llave.

Por fin, se llega al inmenso patio surcado de jardines y fuentes que rodea al Taj Mahal; desde la oscuridad del arco de la entrada se ve, justo en frente, el grandioso monumento blanco. El Taj Mahal es una maravilla de formas y proporciones; está situado sobre una plataforma de mármol a la que se accede descalzo o con los zapatos cubiertos por unas babuchas que allí proporcionan. Se trata de un edificio cuadrado con las esquinas truncadas, por lo que adquiere forma octogonal irregular. En cada una de las cuatro fachadas, unos arcos ordenados en dos pisos flanquean un alto arco central cuyo reborde se levanta más alto que el resto de la fachada; el chaflán correspondiente a cada esquina tiene la misma anchura y estructura que las partes laterales de las fachadas principales, de forma que entre cada gran arco y el siguiente hay tres lados iguales que dan la vuelta a la esquina armoniosamente. Sobre el edificio hay una gran cúpula en el centro (que es tal vez la corona del palacio, Taj Mahal), rodeando a ésta hay cuatro chattris de cúpulas mas pequeñas, y en los extremos de la plataforma se alzan cuatro minaretes culminados en cúpulas mas pequeñas aún, construidos con cierta inclinación hacia afuera para que, en caso de derrumbamiento, no caigan sobre el edificio principal. Pináculos metálicos rematan todas las cúpulas.

A ambos lados de este conjunto se hallan dos edificios idénticos: al oeste una mezquita de tres cúpulas construida en arenisca roja y mármol blanco, al este el llamado “eco de la mezquita” que no se usa para el culto por estar orientado en dirección errónea y cuya finalidad es mantener la simetría.

En el interior del mausoleo la luz es tenue; hay una sala octogonal central, con cuatro salas octogonales más pequeñas alrededor; los cenotafios se hallan en el centro de la cámara principal y están rodeados por una celosía octogonal de mármol labrado con incrustaciones en sus partes macizas; el del emperador a un lado, el de su esposa en el centro, ya que tan inmenso edificio, en principio, fue construido sólo para ella; pero no es aquí donde reposan sus restos, los sarcófagos verdaderos están, según se dice, en una cámara subterránea inmediatamente debajo. Las paredes del interior están también decoradas con incrustaciones. La escala de los motivos es muy variable, y éstos se disponen, tanto en el exterior como en el interior, con exquisito gusto y moderación, ya que ninguna parte del edificio resulta recargada por los decorados, y hay muchas versiones y teorías que hablan de la posibilidad de que el emperador Shah Jahan quisiera construir su propio mausoleo en mármol negro, a imagen y semejanza del de su esposa, al otro lado del río Yamuna, y unir después ambos mediante un puente de oro.

Hoy, al otro lado del río, frente al Taj Mahal, queda un resto, en piedra roja, de lo que se dice que fue el inicio de la construcción del edificio gemelo del Taj Mahal. No llegó a construirse ya que Aurangzeb, tercer hijo de Shah Jahan, después de vencer a sus hermanos y hacerse con el poder, encarceló a su propio padre en la fortaleza roja de Agra. Shah Jahan murió en prisión, después de largos años de enfermedad, contemplando el Taj Mahal, su gran obra,
monumento a su amada y refugio para el descanso eterno de ambos.

El Taj Mahal tiene algo de mágico, propiedad que le confiere el mármol del que está formado; cambia de color según la luz que recibe: blanco brillante cuando hace sol, destacando en el inmenso cielo azul, se vuelve gris cuando está nublado y trata de confundirse con el cielo. Aunque es de todos conocido, cuando se observa allí, directamente, resulta nuevo, original, único, perfecto; siempre sorprende al visitante que no se cansa de mirarlo. Si lo único que se pudiera hacer en la India fuese ver el Taj Mahal merecería la pena el viaje a aquel país tan lejano.

Recomienda

Dónde dormir

The Oberoi Amarvilas. Posiblemente el hotel más lujoso de Agra. Construido en un estilo inspirado en la fusión de la cultura árabe y mogol, el complejo es una espléndida muestra de jardines, fuentes y estanques que nos trasladan a una época dorada de emperadores y princesas. Para sibaritas.

The Grand Imperial. Ofrece historia suficiente para mantener a los clientes absortos durante días y días. Hay habitaciones especiales, antiguos recuerdos, fotografías e historias que nos harán entender un poco mejor el Taj Mahal. Un hotel para los amantes del lujo.

Dónde comer

Zorba The Buddha Restaurant. Muy cerca del Taj Mahal, este restaurante prepara los mejores platos vegetarianos de la zona. En un ambiete cálido y cercano, y sobre todo muy higiénico, podemos degustar la magia de la comida hindú.

The Silk Route Restaurant. . Uno de los mejores restaurantes de Agra, donde se une una excelente gastronomía tradicional y un buen precio. Cercano al gran Taj Mahal, posee un ambiente distendido y hospitalario. Muy recomendable.

Para más información visita www.incredibleindia.org

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