El Triángulo Dorado, Agra, Delhi y Jaipur

El Triángulo Dorado, Agra, Delhi y Jaipur

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Desde los tiempos más remotos, la India dejó fascinados a los occidentales por su carácter sagrado. Incluso el mismísimo Alejandro Magno tuvo como maestro a un yogui jaina llamado kalano.

Por J.M.Varas

La zona de Delhi, Agra y Jaipur descansa en el corazón geográfico del norte del subcontinente indio. Situada de manera estratégica en las rutas norte- sur y este- oeste, ha desempeñado a lo largo de los siglos un papel eminente en la historia de la India y, en ella, han reinado numerosos imperios.

Esta zona del interior limita al norte con las montañas y al oeste con el desierto y los boscosos Aravali. Al este encontramos las fértiles llanuras ribereñas, con vastos campos de caña de azúcar. Al sur, las llanuras se transforman repentinamente en los colosos pilares de tierra de los barrancos de Chambal, que siglos atrás dieron cobijo a innumerables y famosos bandidos de la India.

Jaipur y Amber

Llamada la “ciudad rosa” por el color de sus casas, Jaipur es la capital del estado de Rajasthán, antes llamado Rajputana ( tierra de los rajputs, honrados y valientes guerreros que lucharon hasta la muerte por proteger sus tierras). Esta ciudad fue construida en el siglo XVIII por el maharajá Jai Singh II, del que recibe su nombre (la ciudad de Jai); la terminación pur indica ciudad de origen hindú a diferencia de la terminación ad que indica ciudad en árabe. Jaipur famosa por su color rosa no siempre fue así; en 1883 se pintó con este color, que es tradicional de la bienvenida, para recibir la visita del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria de Inglaterra. Desde entonces se han conservado estas tonalidades, dando a la ciudad una personalidad propia y característica.

Jaipur, la Ciudad Rosa
Jaipur, la Ciudad Rosa

La ciudad fue planificada en torno a cuatro grandes avenidas: dos grandes calles paralelas la cortan en toda su longitud en tres franjas de igual anchura; otras dos calles discurren perpendicularmente a las anteriores, dividiéndola por tanto en nueve partes, que son los nueve barrios rectangulares de Jaipur y que simbolizan las nueve partes del universo. Su floreciente comercio y sus industrias de tejidos, joyería, etc., hacen de Jaipur una próspera ciudad.

Sus principales lugares de interés son el Palacio de los Vientos, convertido en emblema de la ciudad, el Palacio de la Ciudad, residencia del Maharajá y en parte transformado en museo, y el observatorio astronómico de Jai Singh. Debemos de tener en cuenta de que al tratarse de una ciudad de solo dos siglos de existencia carece de monumentos mas antiguos que reflejen la historia de la India, y que debemos buscar en la cercana ciudad-fortaleza de Amber.

Cerca de Jaipur, a unos 11 kilómetros, se encuentra Amber, imponente fortificación que se eleva sobre una colina rocosa situada junto a un lago. Enjaezados elefantes, a ritmo lento, transportan a los visitantes hasta la cima de la colina. Es extraña la sensación de ir a lomos de un elefante, su lento balanceo lateral acompañado de un ligero y ondulante avance está acompañada de una hermosa vista: hacia arriba las murallas de la fortaleza, cada vez mas cercanas; hacia abajo el lago y los hermosos jardines que parecen flotar en él, y en los árboles que flanquean el camino, multitud de monos en las mas diversas posturas y actitudes.

Fuerte de Amber
Fuerte de Amber

Al entrar en el fuerte hay un gran patio, donde los elefantes se aproximan a un muro para dejar a los viajeros. También allí hay muchos monos; unos juegan, otros están sentados en los muros, uno de ellos come un ramillete de flores, delicioso aperitivo.

La entrada principal al Palacio de Amber es impresionante, decorada con bajorrelieves y motivos florales, con el Dios-elefante Ganesh sobre la puerta, y con varios ventanales con celosías de piedra desde donde las mujeres podían ver sin ser vistas. El interior del palacio también es de gran belleza, con sus muros decorados con pequeños espejos incrustados, por lo que se ha denominado Sheesh Mahal, o Palacio de los Espejos. 

Agra y Taj Mahal

Agra está en el estado de Uttar Pradesh (Región del Norte), a orillas del río Yamuna, afluente del Ganges.

Hoy en día no queda casi nada de la ciudad vieja de Agra, y casi la mitad de la ciudad actual fue construida durante la dominación británica, pero encierra algunos monumentos mogoles de gran calidad, como el Taj Mahal, la fortaleza de Agra, los mausoleos de Akbar y de Itimad-ud-daulah y, a pocos kilómetros, los restos de la ciudad abandonada de Fatehpur Sikri.

Pero sin duda alguna, si por algo es conocida la ciudad de Agra es por una de las siete maravillas del mundo moderno: el Taj Mahal.

El río Yamuna, llega a Agra en dirección Norte-Sur, pero en la ciudad describe una curva dirigiéndose hacia el este; y es en este tramo, y cuando ya va a abandonar la ciudad, donde sus aguas reflejan la gran belleza del monumento que se eleva en su orilla derecha: el Taj Mahal, mausoleo al amor, construido por el emperador Shah Jahan (Emperador del Mundo) para su esposa, la emperatriz Aryumand Banu Begam, más conocida como Mumtaz-i Mahal.

El Taj Mahal tiene algo de mágico, propiedad que le confiere el mármol del que está formado; cambia de color según la luz que recibe: blanco brillante cuando hace sol, destacando en el inmenso cielo azul, se vuelve gris cuando está nublado y trata de confundirse con el cielo. Aunque es de todos conocido, cuando se observa allí, directamente, resulta nuevo, original, único, perfecto; siempre sorprende al visitante que no se cansa de mirarlo. Si lo único que se pudiera hacer en la India fuese ver el Taj Mahal merecería la pena el viaje a aquel país tan lejano.

No lejos del Taj Mahal se halla la fortaleza roja (laal qilaa) que se eleva a la orilla derecha del Yamuna en el centro de la ciudad. Fue construida entre 1565 y 1573 por Akbar, que hizo de ella su ciudadela; posteriorente fue ocupada por sus sucesores, Jahangir y Shah Jahan, que aportaron contribuciones personales al edificio.

india

Las murallas de la ciudadela de Agra están hechas de arenisca roja y culminan en almenas apuntadas; miden unos 20 m de alto y su longitud total es de 2,5 km.; su lado este, junto al río, es recto; el resto traza un arco hacia el oeste y está protegido por un foso. Tiene dos entradas: la “Puerta de Delhi”, en el lado occidental y la “Puerta de Amar Singh”, en el lado sur, por la que se accede para visitarlo; no se trata de una puerta única, pues sucesivamente se pasa bajo los arcos de tres robustas puertas; después hay una larga rampa, bordeada de paredes rectas, que lleva a los palacios.

El único edificio importante del reinado de Akbar que se conserva dentro de la ciudadela es el Jahangiri Mahal, construido hacia 1570. En el centro de su fachada principal hay un gran arco, coronado por paneles de mosaicos geométricos; el resto presenta una serie de arcos apuntados ciegos; en su parte superior hay balcones y dos chattris enmarcan sus extremos.

La mayor parte del complejo del palacio que sobrevive hoy día es obra de Shah Jahan, que derribó edificios construidos por Akbar para dejar espacio a sus propios palacios de mármol blanco, construidos en los primeros años de su reinado (entre 1627 y 1648), antes de trasladar la capital a Delhi.

Delhi

Delhi, capital de la India, se encuentra en el estado de Haryanna, al norte del país; ocupa una gran llanura en la orilla oeste del río Yamuna, tan sagrado como el Ganges, del que es afluente, y es importante como gran ciudad de la India desde tiempos ancestrales.

Entre los siglos XII y XVII se edificaron en ella sucesivamente, una al lado de otra, siete ciudades islámicas; su origen es mucho mas antiguo aún, pero de su dominación hindú inicial apenas quedan restos arquitectónicos. Fue la capital del imperio británico en la India entre 1912 y 1947, en que, con la independencia, se convirtió en capital de la Unión India (que después sería la República de la India). Actualmente en Delhi, ciudad con mas de 9 millones de habitantes, se distinguen dos partes: la parte moderna, Nueva-Delhi, y la parte antigua, Vieja-Delhi. El diseño de Nueva-Delhi se debe a los británicos, con amplias avenidas, muchas zonas verdes y un tráfico fluido. Por el contrario en la parte antigua, Vieja-Delhi, las pequeñas viviendas se acumulan dejando entre ellas estrechas callejuelas cuyas orillas están recorridas por canales que llevan las aguas residuales; el hacinamiento es evidente y las angostas calles están llenas de gente, animales, puestos de fruta y otros productos, y muchos vehículos, entre ellos los rickshaws (una especie de triciclos) cuya circulación está prohibida en Nueva Delhi. Algunos de los muchos lugares de interés en Delhi son: la Puerta de la India; el Raj Ghat, lugar donde incineraron a Ghandi; el Fuerte Rojo; la Mezquita de Jamma; el Gurdwara Bangla Sahib, uno de los Templos Sikhs de Delhi; la Tumba de Humayun y la Mezquita y Minarete de Qutb.

 

 

 

 

 

 

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