Guatemala, la Mirada de la Eterna Primavera

Guatemala, la Mirada de la Eterna Primavera

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Entre el Océano Pacifico y el Mar Caribe vive un país marcado por su naturaleza, la presencia maya y los vestigios coloniales que recoge la belleza de tanto camino en un silencio majestuoso roto solamente por la vida en estado puro.

Por Virginia Torres

El azul aroma del copal, el incienso mágico de los mayas, los chamanes invocando a los espíritus, la tierra que late bajo los pies, el pájaro Quetzal que sólo ven los afortunados, 21 etnias mayas, 33 volcanes, la belleza de la naturaleza desnuda… Bienvenidos a un país soñado por dioses traviesos.

La Antigua Colonial, la ciudad de las perpetuas rosas

En la vera de los volcanes de Fuego, Agua y Acatenango y a escasos 40 minutos de la actual ciudad capital, está Antigua, una ciudad conservada en el esplendor que pretendió ignorar erupciones, tormentas de ceniza y terremotos, permaneciendo regia, barroca y fiel a la hermosura colonial.

Con un trazo ajedrezado influencia del Renacimiento, desde la plaza como tiradas a cordel salen las calles de poniente, oriente, norte y sur, donde se encontraban los principales edificios gubernamentales, eclesiásticos y comerciales y en las que encontramos numerosas escuelas de español, muy solicitadas por estudiantes estadounidenses.

Desde el Cerro Mirador de la Cruz, inmejorable lugar para ver la ciudad, se puede organizar una visita que incluya la escalada a alguno de los volcanes, para lo cual se ha de llevar abundante agua y botas de suela gruesa especialmente en el Volcán de Fuego, ya que al estar en activo tiene senderos muy calientes.

El altiplano, El entendimiento del Mundo Maya

De lo colonial saltamos a los maya de hoy: ceremonias de culto a los dioses, tradiciones, leyendas y formas de vida que se remontan más allá de lo que incluso la memoria puede recordar.

Por carreteras con curvas cerradas a más de 2.000 m. de altura, entre valles y montañas, se tarda 3 horas en hacer el recorrido que va desde la capital de Guatemala hasta Chichicastenango.

Entre comunidades indígenas y ruinas mayas aparece la capital de la cultura indígena guatemalteca y corazón de la zona, con su mercado que se remonta a tiempos precolombinos.

Reflejo de la importancia del comercio para la economía maya, las piedras preciosas, la riqueza de los textiles, las flores y los productos de la agricultura local se reúnen los jueves y domingos a los pies de la iglesia de Santo Tomás del Sabih, que desde su imponente escalera mira la vida que la rodea con aires de estar por encima del bien y del mal. Es ésta la única iglesia del mundo católico que permite rituales paganos mayas con sermones bilingües español- quiche, una de las lenguas indígenas. Su puerta principal, por la que sólo pueden pasar los líderes religiosos, es el punto de reunión de los chamanes, que invocan a los dioses rodeados de in- cienso y flores.

A unos pasos de la iglesia, el cementerio se ve en un cerro como una bombonera policromada. Cada tumba de un color, rosa fresa, verde pistacho, el marrón, Amarillo… colores que resumen todos los vividos en los bordados guatemaltecos a lo largo de la vida.

Y en el aire de la ciudad, un silencio que ocasionalmente se rompe con los sonidos de la marimba. Cuentan las leyendas que es éste el instrumento nacional y antepasado del xilofón,una incorporación cultural que llegó a Guatemala con los barcos de esclavos negros originarios de África donde los zulúes rinden culto a la diosa Marimba, de ahí el nombre del instrumento.

Atitlán-Panajachel, el intenso azul

Cuentan los historiadores que después de que los mayas abandonaran la región de Peten emigraron hacia el occidente donde la tierra era fértil, las montañas exuberantes, mágicos los volcanes y los valles preciosos. Y así, llegaron a establecerse en las inmediaciones de un cráter volcánico de un intenso color azul rodeado de tres volcanes perfectos,creando las aldeas pintorescas que descansan a orillas del Lago Atitlán. Un lugar con el que a lo largo de la vida se sueña siempre alguna vez… Todo el viaje merecería la pena por un amanecer o atardecer desde alguno de los hoteles que están a las orillas del viejo lago. Tierra de Cack’chiquel, Quek’chi, Mam y Tzutujil, grupos mayas étnicos cuya tradición y cultura continua desarrollándose, pasando por su proverbial amabilidad, cortesía y generosidad.

El lago Atitlán ocupa una superficie de 130 Km2 a 1.500 m. por encima del nivel del mar, y sus tres volcanes, San Pedro,Tolimán y Atitlán que alcanzan alturas de 3.500 m, están inactivos.

Desde Panajachel, se sube a las lanchas que permiten visitar los 12 pueblos que rodean el lago. Uno de ellos es Santiago de Atitlán, el principal centro Tzutujil (siendo éste el idioma que hablan sus habitantes). Situado al suroeste del lago, se trata de un asentamiento sobre un terraplén de lava cuya orilla con el lago recibe el nombre de la Bahía de Santiago.

A unos cuantos kilómetros de distancia se encuentra el mirador del rey Tepepul, que sirve de acceso a la reserva del quetzal, sitio ideal para apreciar desde lo alto la majestuosidad del altiplano y las planicies de la costa del Océano Pacífico.

Si como cuenta la leyenda, el Dorado fue escondido ante la llegada de los conquistadores, hoy las riquezas de la zona están a la vista en sus mercados. En sus puestos los camarones, crustáceos típicos del lago, son los protagonistas. Otros ingredientes básicos de su alimentación son el maíz, la patata, el fríjol y el plátano, sin olvidar que dentro de su economía el cultivo del café juega un papel muy importante.

Petén-Tikal, la reserva de la Biosfera Maya

Al norte, en el departamento del Petén, y a una hora de la frontera con Belice, está el Parque Tikal, considerado la capital de la civilización maya a lo largo de Mesoamérica.

Con una extensión de 576 km2 de Reserva de la Biosfera Maya, el territorio en el que se encuentra es considerado una de las reservas biológicas del mundo, el tercer pulmón, donde hay cerca de 300 clases de aves reconocidas, siendo un paraíso para los observadores de aves. Es también hábitat de felinos como jaguares o pumas, monos arañas y aulladores, tucanes, cocodrilos, mapaches, ciervos de cola blanca, armadillos, cerdos monteses, jabalíes… siendo sus 32 tipos de serpientes diferentes uno de sus atractivos, y entre ellas la Barba Maria, una de las más venenosas de las tierras tropicales.

En total se han descubierto 10.000 estructuras o edificios mayas de los cuales 4.000 están repartidos en los 16 Km2 que ocupa el ParqueTikal. En temporada alta el parque recibe más de 3.000 visitantes al día.
Tikal, como ciudad, existió desde el 150 a.C. hasta el 900 d.C., abarcando desde el maya preclásico hasta el posclásico.

Todas las teorías apuntan a que los motivos de su posterior abandono fueron las plagas (dengue, malaria, etc.), inundaciones, terremotos, guerras entre las diferentes etnias y exceso de población que llegó a sobreexplotar la tierra, provocando finalmente la emigración de muchos de sus habitantes hacia zonas menos castigadas como el Lago Atitlán.

Abandonada y cubierta por la vegetación, en 1848 el Sr. Ambrosio, un chiclero o recolector de goma de mascar, encontró lo que dio en llamar Motul o lugar de Murmullos.

A partir de 1881 empezaron a llegar los exploradores de Inglaterra, Alemania. Y ellos fueron quienes utilizaron el nombre de Tikal por primera vez, lo quiere decir, El lugar del Eco.

Ciudad Capital, la Modernidad

Ciudad de Guatemala es la urbe más grande de Centroamérica, además de la más importante del país, y lugar de paso imprescindible para conocer Guatemala, ya que todas sus carreteras principales parten del kilómetro 0, localizado en el interior del Palacio Nacional de la Cultura, en el Centro Histórico.

Fundada en 1776, después de la destrucción de las dos capitales anteriores por las erupciones volcánicas, es hoy una ciudad moderna que alberga a más de millón y medio de habitantes.

Poco queda de su pasado colonial, lo más representativo se conserva en la Plaza Mayor. Ésta, de típica construcción española, es centro comercial y administrativo en el que destacan la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional.

Sin embargo, Guatemala capital cuenta con importantes museos como el Popol Vuh (con arte maya y colonial español) o el Ixchel (especializado en las obras de los pueblos indígenas de las tierras altas de Guatemala) así como con numerosas agencias de turismo y aventura.

Turismo de Aventura

En el país, los departamentos de Alta y Baja Verapaz se han convertido en el centro del turismo de aventura, siendo su mejor oferta la práctica de rafting y trekking.

El surf se practica en la playa de Sipacate en la costa del Pacífico y el parapente aunque se practica en numerosas zonas del país, en el lago de Atitlán es una gran experiencia.

Recomienda

Dónde dormir

Islaverde. Un hotel donde conectar con la naturaleza, donde vivir sin las restricciones del tiempo disfrutando de un estilo de vida simple, orgánico y ecológico. Un lugar donde desconectar, relajarse y disfrutar de la belleza del Lago Atitlán.

Hotel Jaguar Inn Tikal. A sólo 10 minutos a pie del area arqueológica de Tikal, se encuentra este hotel rodeado rodeado por la selva. Un lujo para la aventura y la naturaleza.

Dónde comer

La Fonda de la Calle Real. Ubicado en La Antigua Guatemala, se trata de un restaurante familiar que mima con esmero a sus comensales. Típica comida guatemalteca a muy buen precio.

Restaurante Casa San Juan.. Pintoresco restaurante que combina la comida y el arte en una atmosfera colonial. Ubicado en Chichicastenango, es uno de esos lugares que no pasan desapercibidos. Muy recomedable, como poco visitarlo.

Cómo llegar

Desde España hay vuelos directos con Iberia a ciudad de Guatemala.

Para más información visita www.visitcentroamerica.com

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