Las Kilwas, la Costa Sur de Tanzania

Las Kilwas, la Costa Sur de Tanzania

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Aunque hoy Dar es Salaam es el centro de comercio y el eje de la actividad financiera, hace siglos no era más que un pequeño pueblo de pescadores, atrasado y desconocido por los poderosos sultanes del sur.

Por J.M.Varas

Actualmente hay tres Kilwas: Kilwa Kivinje, que significa “Kilwa de los árboles de Casuarina”; Kilwa Masoko, “Kilwa del Mercado”; y Kilwa Kisiwani, una isla separada del continente por un estrecho canal de un kilómetro.

El apogeo de las Kilwas se inició ya en el siglo XII, con la llegada de comerciantes desde el Golfo Pérsico, y continuó hasta bien entrado el siglo XIX, para terminar finalmente con la abolición del comercio de esclavos. A ello siguió un traslado del poder a Dar es Salaam, y hoy los únicos vestigios de la antigua gloria de las Kilwas son las fabulosas ruinas que se han conservado a lo largo de la línea de la costa.

Kilwa (tomado del árabe) probablemente se fundó en el siglo XII por colonos del Golfo Pérsico. Hacia el siglo XIV, los comerciantes de Kilwa se habían hecho con el comercio del oro desde Sofala (cerca de la actual Beira, en Mozambique), preparando el camino que les conduciría al poder y la riqueza. Más tarde llegó Vasco de Gama, en 1502, que estimó que la población árabe era de 12.000 habitantes.

Una flota portuguesa regresó en 1505 y, cuando el emirato local se negó a pagar tributo, los europeos tomaron la cuidad por la fuerza y levantaron apresuradamente un fuerte para consolidar su poder. Llamaron a la ciudad Quiloa, que es mencionada en el libro de Milton, Paradise Lost (Paraíso Perdido). Después de que los portugueses ganasen el control del comercio en el Océano Indico, Kilwa entró en decadencia.

En 1587 se produjo un suceso en la ciudad que podría haber sido sacado de un libro de ficción, pero que, desafortunadamente, ocurrió en realidad. Los Zimba, una tribu caníbal de la región de Zambezi, puso sitio a la isla de Kilwa Kiwasini. Con la ayuda de un traidor, los guerreros cruzaron el canal en la oscuridad de la noche y asesinaron a 3.000 portugueses, árabes y africanos de Kilwa Kiwasini. Tras este suceso, la tribu fue sometida.

Cómo llegar

Las Kilwas se localizan en la costa al sur de Dar es Salaam. El viaje se ve dificultado por el gran delta del río Rufiji que fluye hacia el mar frente a la isla de Mafia. Es aconsejable ir en vehículo todo-terreno, incluso durante la estación seca.

Un viaje por el sur de Dar es Salaam es suficiente para acabar con la paciencia del más aventurero: los continuos traqueteos, topetazos y saltos sobre los incontables baches, zanjas y piedras del camino son un recuerdo imborrable. Durante la estación húmeda es mejor no pensar si quiera en realizar este trayecto.

Una opción mejor para llegar a las Kilwas es volar con Air Tanzania o tomar un vuelo charter. Igualmente, la Línea Costera de Embarque de Tanzania (Tanzanian Coastal Shipping Line) localizada en Sokoine, se dirige a Dar es Salaam y también navega hasta Kilwa todas las semanas.

El mejor modo para explorar la costa sur de Tanzania -si se tiene tiempo suficiente y las condiciones lo permiten- es en dhow. Estas embarcaciones árabes raramente pierden de vista la costa y se rigen por un horario determinado por las mareas, el viento y la disponibilidad de cargueros.

Desde Dar es Salaam, los dhows pueden viajar fácilmente hacia el sur, empujados por el monzón del noreste que sopla desde octubre a febrero. En las demás épocas del año, los cambios de bordada (virajes) hacen el viaje a Kilwa -vía isla de Kwale y Kilindoni, en la isla de Mafia- mucho más lento.

Dónde alojarse

Hay hoteles en Kilwa, Lindi y Mtwara, pero es aconsejable llevar una tienda de campaña si se tiene.

La ciudad costera de Kilwa, en otra época un próspero puerto que tenía su propio Sultán y su moneda acuñada, todavía es hermosa, a pesar de la pérdida de prestigio. Situada al sur de la desembocadura del río Matandu, Kilwa Kivinje es accesible atravesando el curso de agua, pero es necesario anclar lejos de la orilla y caminar por el agua a través de los pantanos de manglar. Como el resto de la costa sur, Kilwa ha conocido días mejores.

Durante el siglo XIX, la ciudad vivió un período de gran prosperidad que tuvo que agradecer a los esclavos traídos del interior. Kilwa Kivinje era la terminal de la ruta sur de las caravanas esclavistas, que venía desde el Lago Malawi. Kilwa Kivinje exportó 20.000 seres humanos anualmente durante los años 60 del siglo XIX.

Kilwa Kivinje era también el lugar donde se habían instalado los cuarteles generales alemanes del sur, pero todo lo que ha quedado son pedazos de paneles de madera tallados, edificios de dos plantas que se desmoronan y la puerta de hierro del hospital. Hoy la ciudad continúa en un estado de inactividad, envuelta en una persistente atmósfera de melancolía que es difícil que se desvanezca.

Quizás se pueda localizar el cementerio musulmán, emplazado en el extremo sur de la ciudad, que alberga algunas de las víctimas más pudientes que sucumbieron al azote tropical: el cólera.

Los Tiempos del Cólera

Richard Burton describió un brote de la epidemia de cólera de 1859: “Las víctimas más pobres eran arrastradas de la pierna por la arena para ser arrojadas al agua con la marea menguante; aquéllos mejor situados, eran envueltos en una esterilla… Los miembros se esparcían por todas las direcciones, y las cabezas yacían como piedras en la playa”.

Kilwa Masoko

En el extremo sur de la península de Kilwa, a 29 km de Kivinje, se encuentra la próspera ciudad de Kilwa Masoko, que toma su nombre del vibrante y colorido mercado que tiene lugar diariamente en la plaza.

Bajo la sombra de los árboles del mango, se puede encontrar a la población musulmana -los hombres vestidos con túnicas blancas, las mujeres con buibuis negros vendiendo, comprando o intercambiando productos frescos y otras mercancías. La ciudad cuenta con un aeropuerto, embarcadero, escuela universitaria, banco, hotel y aserradero. Recientemente se ha descubierto gas natural en la cercana Isla Songo Songo, lo que sin duda cimentará la posición de Masoko como centro económico.

Kilwa Kisiwani

La mayoría de los visitantes que hacen el largo camino al sur de la costa vienen a ver las espectaculares ruinas de Kilwa Kisiwani. Situada en una pequeña isla, a diez minutos en ngalwa desde Masoko, las ruinas constituyen la colección más bella y mejor conservada de la arquitectura islámica al sur del Sahara.

Hacia el siglo XIX, y con la llegada del comercio de esclavos, Kilwa Kivinje había sustituido a Kilwa Kisiwani como principal poder en la costa sur. Hoy sólo un pequeño pueblo de pescadores marca el antiguo centro de poder, junto con las espectaculares ruinas de la isla.

Entre los restos, la estructura más famosa es Husini Kubwa, un bello ejemplo de la temprana arquitectura árabe y el edificio de mayor tamaño del África Ecuatorial antes de la llegada de los europeos. El tejado está dominado por una cúpula cónica que se eleva aproximadamente 30 metros del suelo. El edificio, construido por el Sultán al Hasan ibn Sulaiman durante el siglo XIV, contiene más de 100 habitaciones, incluyendo una piscina para el baño. Hoy se levanta como testimonio del rico comercio que tuvo lugar en las costas de Tanzania.

Otro de los restos más interesantes es la Gran Mezquita, construida en el siglo XII y reconstruida sobre los cimientos originales 300 años después. Cerca de aquí se encuentra la Pequeña Mezquita Abovedada, la más decorada y mejor conservada de la isla. La cúpula central y las bóvedas decoradas con cuencos de porcelana hacen de esta estructura del siglo XV un tesoro arqueológico.

Otros edificios que merece la pena ver son el Gereza: que significa prisión en Swahili, situada en la parte norte de la isla; el Palacio de los Grandes Muros, construido en el siglo XVII; y la casa del siglo XV reconstruida.

De similar importancia son las ruinas de la ciudad de piedra de la Isla Songa Mnara, situada a pocos kilómetros al sur, y las antiguas casas oblongas, en Sanje ya Kati, un lugar deshabitado desde hace tiempo. Este conjunto de ruinas se puede considerar una joya histórica y un glorioso testimonio de los logros de una cultura que floreció mientras Europa luchaba por salir de la Edad Oscura.

La Costa Soñolienta

Pocos turistas se aventuran más allá de las Kilwas, lo que se explica por el terrible estado en que se encuentran las carreteras, por la falta de tiempo y, en general, por la ausencia de lugares de interés. Los pequeños pueblos de pescadores situados a lo largo de la orilla, han permanecido ajenos a los cambios que han sufrido las ciudades de la costa al norte de Dar es Salaam.

La ciudad de Lindi, a unos 160 km al sur de Kilwa Kivinje, fue en otro tiempo el principal puerto de la provincia del sur. Actualmente el área es conocida por su buena pesca y sus hermosas playas.

El principal puerto del sur se localiza hoy en Mtwara, aproximadamente a 90 km más al sur. El puerto natural de la ciudad contiene dos amarraderos de aguas profundas, capaces de albergar los barcos más grandes. El Hotel Mtwara Beach ofrece buenas posibilidades para la natación y el buceo.

A 11 km al oeste de Mtwara se encuentra el pueblo de Mikindani, un viejo puerto árabe repleto de estrechas callejuelas bordeadas de pequeñas tiendas y mezquitas. Mientras que Mtwara es el centro de las modernas embarcaciones, Mikindani se mantiene como centro de las antiguas embarcaciones dhow, que todavía recorren la costa de Tanzania.

Recomienda

La infraestructura hotelera y la oferta gastronómica es bastante deficiente. Se trata de un destino para aventureros empedernidos…

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