- El sultanato de Omán alcanza el 3er puesto mundial en calidad de vida y el 4to puesto como país más seguro del mundo, consolidándose como líder indiscutible en la región según el prestigioso índice de Numbeo.
- La evaluación de Numbeo transciende los datos económicos: su rigor metodológico mide el bienestar real a través de factores como seguridad, salud, bajo costo de vida y movilidad urbana.
- Más allá de las cifras, Omán se revela como un destino ineludible de contrastes naturales y herencia cultural, perfecto para el viajero que busca autenticidad.
Mientras la mayoría de los viajeros sigue asociando la península arábiga a otros destinos más mediáticos, este sultanato, se ha convertido, casi en silencio, en uno de los lugares más seguros y con mejor calidad de vida del mundo.
Los datos lo confirman: según el Índice de Calidad de Vida del primer semestre de 2026 de Numbeo, Omán ocupa el tercer puesto a nivel mundial, con 203,9 puntos, solo por detrás de Países Bajos y Luxemburgo, y por delante de países como Suiza, Finlandia o Alemania. Un salto respecto de la cuarta posición que ocupaba un año antes, que además le permite mantenerse como el país mejor valorado de toda Asia y del mundo árabe.
Detrás de ese ascenso hay un dato que llama la atención: el índice de seguridad de Omán alcanza los 81,7 puntos sobre los 100, la puntuación más alta entre los diez países con mejor calidad de vida del planeta. Este oasis de seguridad, sumado a un elevado poder adquisitivo y a unos tiempos de desplazamiento reducidos, son algunas de las claves que explican por qué cada vez son más los viajeros que empiezan a fijarse en este destino.
A diferencia de otros índices internacionales que basan sus evaluaciones exclusivamente en el desempeño económico o el PBI, el Quality of Life Index de Numbeo adopta una perspectiva humana e integral. Su metodología es ampliamente reconocida por su fiabilidad, al medir la calidad de vida diaria de los residentes a través de factores que impactan directamente en su bienestar cotidiano: niveles de seguridad, poder adquisitivo, acceso a la salud, relación precio de la vivienda-ingresos, tiempos de desplazamiento, niveles de contaminación y adecuación climática.
Este reconocimiento internacional no hace más que confirmar lo que los viajeros más experimentados ya están descubriendo: Omán es un oasis oculto que desafía los estereotipos. La cordillera de Al Hajar dibuja cañones imponentes y grandes rutas de senderismo, y en pleno verano, entre junio y septiembre, la región sureña de Dhofar vive una transformación casi mágica: las montañas se cubren de verde y el paisaje adquiere un aire tropical durante el fenómeno del Khareef, un monzón que convierte la región en un pintoresco paisaje de cascadas y vegetación exuberante.